Ha llegado hoy a nuestro buzón el número 80 de la revista Columna, que edita la Real Cofradía del Señor Atado a la Columna, y de entre sus artículos, queremos extraer uno que nos ha llamado mucho la atención por su contenido, el mismo va firmado por el Hermano Mayor de la Cofradía, Armando Cester y lo transcribimos litaralmente a continuación:
Los nuevos "Iluminati" de la Semana Santa
Se está prodigando en nuestra Semana Santa una nueva estirpe de cofrades que yo denomino "los nuevos iluminados", aunque otros prefieren reconocerlos como "Los Cruz Campo" por aquello de "necesitar el sur" y mirar tanto, desde su peculiar manera de ser, a la Semana Santa de aquellas queridas tierras.
Son cofrades que saben de todo: de la historia de las hermandades, de sus pasos y anécdotas; y opinan también de todo: recorridos procesionales, uso del hábito, concesiones de premios, designación depregoneros, sobre lo que necesita nuestra Semana Santa para poder ser mejor, y un lago etc.
Todos han creado foros de opinión abiertos basados en las nuevas tecnologías (facebook, tuenti, twitter, etc.) y allí se plasman las más variadas posturas, aunque estos desconozcan en muchas ocasiones estatutos, fundamentos y razonamientos.
Están por encima del bien y del mal, pontifican y dogmatizan y tienen alrededor su propia clientela -escasa, pero fiel- y, mediante las polémicas creadas, van engordando su propia burbuja de vanidad que así se ve alimentada.
Existen, como no, aquellos bienintencionados que ya sea por aclarar o tratar de aportar sentido común participan en sus medios, viéndose en no pocas ocasiones vilipendiados y saliendo del foro "escaldados" cuando no "escandalizados".
La crítica también tiene su cabida. Ésta, en sí misma es buena cuando trata de que se tenga en cuenta para mejorar y corregir errores. Pero aquí, y no en pocas ocasiones, no busca este fin, sino encumbrar la sabiduría del crítico que se erige en Sumo Sacerdote aplaudido por el corifeo fiel de sus seguidores. Esta crítica está acompañada en muchas ocasiones de ironía o artificiso literarios que no esconden la mala educación, pésima intención o falta de respeto; pero ya sabemos que un pseudointelectual semanasantero que se precie, ¿como no va a ser burdamente irónico?
¿Cuantos de estos críticos han llevado el problema tratado a sus respectivos capítulos para solucionarlos? Y si no lo llevan, ¿cuál es su intención?
Se consideran a sí mismos evolucionados de la Semana Santa, los demás, lo siento, nos hemos quedado estancados, obsoletos; menos mal que están ellos para guiarnos, enseñarnos y salvarnos.
Viven pues de la polémica permanente centrada en la forma de la expresión cofrade de la fe, pero no de lo importante: la vivencia de la propia fe que genera esa forma de expresarla.
Se situan sobre lo accesorio y periferico y no sobre lo nuclear y fundamental.
En esos foros culturetas se habla poco, por no deicr nada, de los valores cristianos y su transmisión; de la ayuda a los desfavorecidos de una manera continua e implicativa y no eventual-sentimental; en fin, estamos refiriéndonos a la vivencia de la propia fe vertida en la comunidad cofradia que se reúne en torno a la eucaristía.
Lo peor no es lo dicho anteriormente, sino que desgraciadamente tampoco los vemos en los cursos de formación religiosa, ni en nuestras eucaristías, sobre todo cuando se repiten mensualmente y no son esporádiscas. Su compromiso con las obras sociales-caritativas, bolsas de caridad, etc., brilla por su ausencia.
Se me puede argumentar que para vivir en cristiano -y tienen mucha razón- no solo se puede realizar a través de las cofradías, sino que se puede llevar a cabo en cualquier parroquia, movimiento apostólico o asociación de fieles. ¡Naturalmente! Sin embargo, en personas que viven tan intensamente la Semana Santa y sus cofradías, parece extraño, cuando no sospechoso, que no hagan experiencias de su fe a través o mediante ellas. No obstante, deseamos fervientemente que lo hagan en cualquier espacio de nuestra Iglesia local o universal; nada deseamos más sinceramente, ya que afortunadamente así conocerán y harán experiencia personal de que existe un único salvador: Jesucristo, y se reconocerán como lo que somos todos, personas que acertamos y nos equivocamos y, sobre todo, que estamos necesitados de conversión. Lógicamente unos más que otros.
Mientras tanto, de los demás salvadores e iluminados quiero exclamar: ¡libranos Señor!
PD: Estimados Cofrades: como en estos foro algunas veces se producen delitos contra el honor particular de las personas por medio de injurias o vejaciones, o bien se calumnia impotando hechos delictivos que no se han realizado, os aconsejo que, en caso de sufrirlos, no aguantéis tal situación y emprendáis una querella criminal contra quien os valipendie. no vale la pena discutir y además tiene un efecto clarificador y responsabilizador. Creedme, que sé muy bien de lo que hablo.
Fdo: Armando Cester