Dice la tradición que un 2 de Enero del año 40 d.c. María, Madre de Jesús, se apareció en carne mortal al apostol Santiago que por esas fechas se encontraba en Zaragoza pregonando la palabra de Jesucristo.
De esa visita nos queda la columna sobre la que al parecer se apareció la Virgen y esa enorme devoción que los Zaragozanos tenemos para con nuestra Virgen del Pilar.
Virgen Santa, Madre mía
luz hermosa, claro día
que la tierra aragonesa
te dignaste visitar.
Este pueblo que te adora,
de tu amor favor implora
y te aclama y te bendice
abrazado a tu Pilar.
Pilar sagrado, faro esplendente,
rico presente de caridad.
Pilar bendito, trono de gloria,
tú a la victoria nos llevarás.
Cantad, cantad
himnos de honor y de alabanza
a la Virgen del Pilar



